La libertad de culto es derecho fundamental que se refiere a la opción de cada ser humano de elegir libremente su religión, de no elegir ninguna, o de no creer o validar la existencia de un Dios y poder ejercer dicha creencia públicamente, sin ser víctima de opresión, discriminación o intento de cambiarla “Libertad, Igualdad y Fraternidad son algo más que palabras, son metas alcanzables.”
Este concepto va más allá de la simple tolerancia religiosa, “He visto con mis propios ojos el poder de las ideas. He visto a gente matar por ellas y morir por defenderlas. No se puede besar una idea, ni tocarla o cazarla; las ideas no sangran, no sufren, y tampoco aman.”
“Nuestra integridad vale tan poco… Pero es todo cuanto realmente tenemos, es el último centímetro que nos queda de nosotros, si salvaguardamos ese centímetro somos libres…” dios no es precisamente hablar de religión, puede ser también hablar de liderazgo o hablar de vida.
La vida es de dios para mí, los ojos para ver los colores y la belleza, para poder expresar amor sin decir una palabra. Mis manos para sentir diferentes formas, poder saber lo que es caliente y frío, para poder escribir poemas y sonetos. La lengua para poder probar los sabores, para poder pronunciar una palabra, para disfrutar del sudor de sal que sabe a miel. Una conciencia para saber que es bueno o que es malo. El olfato para poder oler aromas y recordarlos para siempre. Pero la cosa más importante que me dio es un alma que es eterna, no es polvo, no es materia. Un alma para aprovecharla y saber utilizar con cada uno de mis sentidos.
Dios para mi es un ser majestuoso, ¿Quién más podría con fe mover al mundo? Él nos mueve, él nos motiva, él nos guía, gracias a su sabiduría. Es para mí quien representa el ideal de perfección. Pero de una u otra forma “los símbolos tienen el valor que les da la gente, por sí solo un símbolo no significa nada…”
“Dios esta en la lluvia…” Esta lluvia que ciega los cristales. La lluvia que nunca acabará porque en mi memoria llueve, siempre estuvo lloviendo como un aguacero, es como sentir el agua resbalando por mi espalda, como si poco a poco me fuera cubriendo de todas sus fragancias, como si empapara mi alma y no solo mi cuerpo.
